martes, 25 de febrero de 2014

El silencio oculta lo que está en el alma, así como como en los labios se esconde lo que el amor guarda. En tus ojos encuentro mi cielo, en tu pecho mi almohada y en cada caricia el empuje para levantarme cada mañana. En cada suspiro mío escondo un te extraño, porque cuando intento decirlo las palabras desgarran mi garganta.

Cada noche se asoma una luz en mi ventana, no son tus pasos alumbrando mi parada; es tu ausencia despidiéndose cada madrugada. Y aunque mis ojos piden que te quedes, mi palabras dicen que te vayas, porque aunque tu ausencia duele, tu amor me mata el alma.

Por eso grito en silencio a tu espalda, que aunque en mi cara veas una sonrisa no me creas, por dentro el dolor me mata. Pedirte que te fueras fue sincero, como cuando te dije que te amaba; esperaba que lucharas a mi lado y juntos ganar cada batalla.

Pero tu silencio me mostró un camino que jamás había observado porque me cegaban tus palabras; donde nuestro futuro no es estar juntos, donde amarte ya no cansa. Allá donde veía una vida llena de alegrías es donde tu ausencia me arropaba. ¿Quién diría que amarte siempre fue mi desgracia?

viernes, 14 de febrero de 2014

Hoy me siento un poco cansada, abrumada, agotada. Entre tantos sentimientos encontrados ¿cómo puedo disfrutar de un día como hoy?

Estoy intentando pensar en lo que es el Amor para mí, lo que significa; ese sentimiento que mueve montañas, y en mi caso, mueve mi mundo. Pero hoy lastimosamente, no es uno de esos días.

Hoy mi inspiración la mueve el dolor, la nostalgia, la desilusión… Hoy siento en mis hombros un peso que no logro soportar, que me mantiene arrodillada, que me mantiene con la cabeza agachada. Hoy quiero salir a luchar, quiero comerme al mundo y sólo puedo dar pasos lentos que me mueven de un lado a otro sin llegar a ningún lugar.

¿Cómo logro subir mis ánimos cuando sólo leo en las noticias (las pocas que llegan) protestas, muertes, violencia, odio…? Y sin embargo, son esos temas los que dan motivo para salir a la calle y protestar. Yo quisiera hacerlo, por ti, por mí, POR MI PAÍS.

Sí, hoy es un día más de lucha, de unión, de no quedarse sentado en la casa detrás de un televisor. Hoy el día nos abre unas puertas de esperanza: un sol brillante, un cielo azul, unas manos blancas que buscan la PAZ dentro de una guerra que deseamos acabar.

Quizás no sienta fuerzas para celebrar el 14 de febrero… Pero si celebraré el AMOR por mi vida, el amor por mi futuro, el amor por VENEZUELA; la madre de todos nosotros quien nos ha brindado un Bello Amanecer, un Mejor Mañana.

Hoy dedicaré mis palabras a quien ha estado llorando en silencio por las muertes diarias, la violencia entre hermanos, la sangre que ha regado los jardines de un hermoso palacio que lleva nombre de mujer, pero con una fuerza que nunca se rinde. Le devolveremos todo lo que le hemos quitado, le regresaremos la luz que cubrirá a todos; una luz brillante de tranquilidad para respirar paz.

Serán limpiadas las manchas de violencia, eliminados los callejones oscuros, se abrirán puertas a los corazones limpios que buscan amar y entre tanta basura que saquemos, se crearan nuevos caminos para los niños que crecerán en un ambiente lleno de Amor. Y en ese momento será cuando el Día del Amor y la Amistad será digno de Celebrar.

domingo, 9 de febrero de 2014

Recuerdos

Hoy me encontré con varios recuerdos, con una caja oculta en el interior de mi alma que llevaba tiempo guardada, sin ser abierta, sin ser recordada.

Tenía tu nombre en mayúsculas, con una letras negras y gruesa que se ve a varios metros, sin poder ser ignorada.

Deslicé mis dedos suavemente por cada letra, parándome en cada una para sentirla como si fuese tu cuerpo el que estuviese descubriendo. 

Al abrir la caja me invadió el miedo; ese horrible sentimiento que nunca me abandona, sólo desaparece por momentos y vuelve sin ser llamado, cuando menos lo quiero. 

Encontré sentimientos olvidados, promesas rotas, recuerdos perdidos e imágenes escondidos que florecían a medida que mis ojos se posaban en ellos.

Entre tantas cosas estabas tú; en una esquina oscura guardando silencio, esperando el momento oportuno para hacer tu entrada triunfal y volverme a enamorar.

Has estado siempre presente; como un tatuaje que nunca se borra, como la cicatriz de una guerra, en un lugar donde no eres visible para todos, pero para mi has estado siempre presente.