jueves, 8 de agosto de 2019

Estoy sentado al borde de la cama, agachado, con la cara entre mis manos; otra vez mi eterno enemigo volvió a aparecer: el insomnio.

Afuera no deja de caer la lluvia, el constante repiqueteo de las gotas en mi ventana me dejan en un estado de relajación; pero aún así, me es imposible dormir.

Miro el reloj en la mesa de noche al salir de la habitación y dirigirme a la cocina. Comeré algo. Quizás, eso me ayude a conciliar el sueño de nuevo... Pero en mi interior, tu recuerdo, me dice que es imposible, nada logrará que vuelva a dormir.

Son las 4 de la mañana, como cada noche. Me acostumbré a tu jodido horario, ese que solo tú entendiste siempre, y nunca me negué a seguir.

Es la hora en que te ponías caliente y me despertabas con tu ferocidad encendida, con aquellas ganas tuyas de hacer el amor en plena oscuridad, bajo la luz de la luna... Cada noche era diferente.

"Es de mal gusto empezar el día sin un buen polvo", dices, y yo no me opongo. ¿Cómo hacerlo? Si ya tus besos me dan los buenos días en distintos lados de mi cuerpo, haciendo despertar mi virilidad tan bruscamente que duele.

Me pongo encima de ti, entre tus piernas y sostengo tus muñecas por encima de tu cabeza, las sujeto fuerte para que no te muevas y te penetro con un movimiento brusco.

Tus ojos se abren a la par de tu boca, formando una O, y emitiendo un gemido ahogado por mi mano, que te ahorca suavemente.

Tus ojos felinos brillan. Mueves tus caderas suplicantes. Intentas zafarte de mis manos para llevar el control... Pero no te lo permito. Se cuánto te excita estar encima. Pero está vez seré yo quien marque el ritmo.

Tus gemidos inundan la habitación, opacan los ruidos externos y llegan a lo mas profundo de mí. Sabes cuánto me pone escucharte gritar. ¡Y lo haces con ganas!

Me declaras la guerra y comienzas tu ataque. Me muerdes. Me rasguñas. Me aprietas con fuerza en cada embestida y yo me rindo. Acabo con un gruñido en tu oído mientras tú muerdes tu labio inferior para no perder la batalla... Pero te dejas llevar y te corres, conmigo.

Aprieto mis manos sobre el frío mármol de la mesada. Ya no distingo la realidad. Te has metido tanto en mi cabeza que te sueño despierto. Y es por tu puta ausencia que mi cuerpo ha hecho huelga.

Ya ni la cerveza me despeja... No hay reemplazo a tu sonrisa de fiera. No tendré vida, hasta que regreses. Si es que decides regresar... Ven, vuelve y haremos de ese horario nuestro único despertar.

sábado, 16 de febrero de 2019

Cansada. Sí, estaba exausta. Había dejado de lado las tareas pendientes de la casa; no podía pensar en otra cosa que no fuese él. Necesitaba distraer la mente y olvidarme de aquello que me rondaba. Encendí la tele, a ver si había algo bueno que me ayudara, pero solo consiguí esas películas domingueras que no tenía ganas de ver.

Puse música, me sirví un vino y empecé a leer la novela que tenía en mi mesa de noche, aquella olvidada desde hace casi dos semanas... ¿Cúal es el termino para definir cuando NO puedes concentrarte en NADA? ¿Déficit de atención? Sí, claro...

Si así fuese podría olvidarme de él, de su sonrisa, de su mirada... Dios, su mirada... Como no perderse en ella cuando me mira con esos ojos que dicen mas que su boca. Como no concentrarme cuando lo veo y solo quiero ahogarme en ellos, morir y volver a nacer...

¡BASTA! Tengo que hacer algo para dejar de pensar en él. Tengo que olvidarte a como de lugar. ¡Necesito salir de acá!...

Tomo mi chaqueta y salgo a la calle, quizás la noche oscura y la brisa fría me hagan despejarme, olvidar esto que el corazón se rehusa a dejar.

Camino calle abajo por la plaza dónde suelo ir a caminar, a esta hora de la noche no debe haber nadie. Mejor así, yo y la naturaleza, nadie mas.

Me acuesto en el primer banco que encuentro sin restos de comida. Cierro los ojos e intento concentrarme en el ruido de la naturaleza: los grillos, la brisa, a lo lejos el sonido de los autos y unos pasos acercándose... ¡ESPERA! ¿Unos pasos acercádose? Me levanto de golpe, provocando un mareo horrible.

Intento enfocar la vista en busca de dónde proviene el sonido hasta que lo veo... ¡No puede ser! ¿Qué hace él aquí?


Solo quiero salir corriendo, pero mis piernas me traicionan y me impiden moverme. No logro emitir sonido alguno, aún cuando lo tengo al frente, estoy petrificada, viéndolo. De nuevo, me he hundido en su mirada, su frente fruncida y esa media sonrisa búscando respuestas. 

¿Cómo hago para no amarlo? ¿Cómo me deshago de todo esto que estoy sintiendo? Creo que en cualquier momento voy a desvanecerme, voy a caer, me voy a desmayar...

Pero nada de eso sucede. Él me toma de la cintura, me apreta contra si y me mira, exigiendo respuestas de una pregunta que no logré escuchar.

Mi cara, de no saber nada, le da a entender que no he estado escuchando lo que ha venido a decirme. Por eso, sin decirme mas, se acerca lentamente y me besa, tan suave que si no es porque lo estoy viendo, no lo siento. Está esperando que reaccione, y por eso no se atreve a mas.

Cierro los ojos, porque es lo único que puedo hacer. Al parecer he perdido el control completo de mi cuerpo.

¡No puedo pensar teniéndolo tan cerca! Su aroma, su contacto, su calor... ¡Dios! No puedo controlar todo lo que en mi interior comienza a surgir, es algo tan fuerte, que me supera, me gana, me domina.

De la nada, las lágrimas empiezas a brotar, y solo siento su caricia al limpiarlas, pero eso no hace sino empeorarlo todo. Porque en vez de tranquilizarme, empiezo a llorar con mayor frenesí.

Él solo me abraza con mas fuerza y en silencio esperando una respuesta que no llegará.

¿Qué se supone que deba hacer cuando el sentimiento es tan grande que me domina?¿Qué debo hacer cuando lo unico que hago es pensar en ti y mi cuerpo sucumbe cada vez que estás cerca?

No tengo respuestas para ninguna pregunta, y todo empeora mientras mas lo pienso. Así que solo me dejo llevar. Dejo que mis brazos lo rodeen y que mis labios respondan ese beso que aún sigue esperando ser correspondido.

Quizás, solo quizás, por un momento debo dejar de intentar, y simplemente disfrutar de este sentimiento que no hace mas que hacerme florecer, como si fuese primavera durante todo el año.

Tal ves, y solo tal ves, mi destino es estar con él, au8nque parezca imposible de creer.

lunes, 31 de diciembre de 2018


Foto de @manupho_lv

Cuenta la historia de un hombre que pensaba que la razón está por encima de los sentimientos; esto no es algo que siempre creyó, sino que aprendió a ser así por vivencias pasadas.

En su adolescencia, era una persona muy sentimental y entregada, pero la vida le hizo cambiar de opinión con tanto sufrimiento; modificando hasta la manera en que amaba.

Conoció una chica de la que se enamoró, lucho tanto por ese sentimiento que le tenía, que hasta olvidó su propio amor. Solo se enfocaba en hacerla feliz, en darle cariño y cumplir todos sus deseos... Olvidando los de él mismo.

Se volvió un ser vacío, poniendo como su norte la razón, y dejando de lado los sentimientos que pensaba que lo hacían débil, y poco a poco hasta su relación fue cambiando.

Todo eso por lo que había luchado, desapareció; su relación se hizo racional, con sentimientos pero con otra mirada, con otro enfoque. La felicidad de los que amaba seguía estando por encima de la suya, pero no lo hacían feliz a él.

Sin darse cuenta hasta sus facciones cambiaron, haciéndolo verse mayor, un poco mas amargado, un poco mas solitario.

Ahora, tiene una ideología modificada, en la que prevalece la razón ante el corazón y no se puede ceder ante esto, pues deben ser controlados o reprimidos...

A falta de sentimientos (que tenía guardado bajo un escudo de acero), empezó a pensar mas en sus pasiones, en el arte, en la fotografía; intentando llenar ese espacio que había en su pecho.

Pasaron los años llenos de momentos cotidianos, pocas cosas le sorprendían o animaban, sentía felicidad pero por momentos, había perdido su esencia... Hasta que conoció a una chica.

Fue un encuentro muy casual, pero algo le hizo brillar los ojos al mirarla; quizás su sonrisa, quizás su mirada, quizás la energía que emanaba, haciéndola ajena a toda esa frialdad que él guardaba.

Se hicieron muy amigos y sin querer se volvió a enamorar; pero ahora está en un dilema, pues no quiere sentir. Sin embargo lo hace, y se siente vivo, se siente feliz...

Sin querer, ha ido derritiendo ese hielo que ha mantenido por tantos años, y no sabe qué hacer, no sabe qué está bien. Es incapaz de traicionar a las personas que lo aman o aprecian, pero se traiciona a si mismo al no seguir su corazón.

Ahora está sufriendo por este dilema que no sabe si podrá resolver, pues está enamorado de una persona que no está a su lado.


Moraleja: a veces los golpes y las caídas nos vuelven radicales; una persona sentimental, que ha sufrido de desilusiones y decepciones se vuelve más racional, pero nunca podrá dejar de ser lo que es, aunque se ponga un escudo, nunca podrá alejarse para siempre de un sentimiento: del amor.

lunes, 15 de octubre de 2018

"Lo que uno ama, queda siempre cerca."

Cerca de tus manos, para que puedas tocarme cuando quieras; que quemes mi piel, con el rozar de tus caderas; que enciendas mi cuerpo, con el bajar de tu cremallera.

Cerca de tus labios, que me endulzan la vida entera; el movimientos de tus dedos, que juegan en mi cabellera; y la fuerza de tus brazos que me aprisionan contra la madera.

Cerca de tu cuerpo, de tu abdomen y tu piel severa, que me provoca mil sensaciones mientras juegas entre mis piernas; mientras te undes y te alejas de mi vientre por mil noches enteras.

"Lo que uno ama, se queda siempre cerca"...

Como este palpitar que nunca me deja, está siempre comigo mientras me observas, desde la lejanía de mis cordilleras, absorviendo las aguas de mi piel desierta.

Como tus labios gustosos invadiendo la frontera, entrando en terrenos húmedos, explorando mis cuevas, provocando terremotos y convulsiones en la tierra donde nacen Adan y Eva.

domingo, 29 de julio de 2018

Dejame amarte...

Deja que mi cuerpo se libere al pronunciar las palabras,

Deja que mis manos te sientan,
Te recorran,

Te conozcan...

Déjame ser libre,
Para sentir y hacer lo que mi cuerpo pida.
Déjame amarte,
Aunque de verdad no te ame.

Deja que mi mente se engañe,
Con este sutil sentimiento,

Que me atormenta el pecho,
Por querer salir cada vez que te veo...

Deja que te ame,
Aunque no sea cierto,

Deja que mis labios lo digan mil veces,
Para sentirse sastifecho.
Quiero hundirme en tu mirada,
En tus manos,
En tus abrazos.

Quiero sentirme libre,
Y amarte sin escape.

Quiero vivirte a cada momento,

Amarte sin control y sin respeto.

Que mi alma se consuma junto a la tuya,

Mientras te amo con este cuerpo,
En esta vida mientras dura.
Dejame amarte aunque sea mentira,
Y de esta manera te juro,

Que te amaré toda mi vida.

domingo, 22 de julio de 2018

Si me preguntas qué odio...

Odio no hablarte,
Que no me escribas,
No saber de ti,
Ni lo que piensas.

Odio...
Odio la manera en que me miras, y que no seas mío,
Odio decirte lo que siento, y que no me creas,
Extrañarte tanto, y no verte,
Que me quieras, y que no se pueda.

Odio querer besarte,
Pensarte en todo momento,
Que no estes conmigo en este instante,
Sino con otra sonriendo,
Mientras me piensas como yo te pienso.

Odio guardarme lo que siento,
Porque esto no es correcto.

Odio muchas cosas,
Como no habértelo hecho,
Pues aunque creas que son solo ganas,
Las ganas son lo de menos.

Pues entre tanto odio,
Solo se esconde un sentimiento,
Ese que no digo,
Por respeto a tu secreto,

Porque yo también se que me AMAS como yo te AMO sin arrepentimientos.

miércoles, 4 de julio de 2018

No es casualidad...

No es casualidad, que al estar contigo mi mundo se detenda; que tus ojos me absorven y me lleven a otro planeta.

No es casualidad que mi respiración se pare; solo con un beso eres capaz de hacer que yo muera.

No es mentira que todo marcha de acuerdo para quererte; para en tus manos sentir mil demonios, mil sensaciones que hacen que mi corazón explote.

No es casualidad que un día, de tanta energía, mi teléfono fundieras; ni llamadas o mensajes recibiera, mientras besabas mis labios, el resto del mundo se acababa a pedazos.

No es casualidad aquel sueño, en el que ambos soñamos un "Te Amo"; que nunca fue pronunciado, solo dicho en los secretos de nuestros sueños descarados.

No es mentira ni casualidad, que tanta conexión algo tenga que significar...