Hay días que simplemente no hay nada qué hacer. ¿No les sucede a menudo que alguien les dice algo en general, y de pronto se sienten tan identificados que los hace pensar? Bueno, eso me sucedió a mi...
Es tan difícil despegarse de algo que, aunque sabes que te hace daño, no puedes dejar de quererlo, de amarlo o simplemente olvidarlo.
Hay un tiempo para todo, y aún cuando hasta nosotros tenemos una fecha de caducidad, nos cuesta aceptar que es así. Queremos darle el mayor provecho a las cosas, exprimir el jugo hasta cuando la concha está seca; y eso nos sucede porque simplemente tenemos miedo de los cambios, o porque nos gusta tanto aquella situación (o eso queremos creer), que nos negamos a dejarlo ir.
Me he preguntado un millón de veces: "¿Qué quieres?", y ¿saben qué?, aún no logro conseguir la respuesta a esa pregunta que tantas veces me ha dado vuelta. Dos palabras tan sencillas y tan difícil de responder. A veces tenemos las respuestas ante nosotros, con luces intermitentes, titilando la solución a todos nuestros problemas, pero somos tan ciegos que no lo vemos; mejor dicho, no queremos verlo.
Somos masoquistas natos, o por lo menos yo lo soy. Sabiendo que lo mejor es dejar el pasado atrás, seguir un camino lejos de problemas, ser feliz sin mirar a los lados; no puedo hacerlo. Siempre, de alguna manera, hay algo que me hace caer en el mismo hueco, con la misma piedra. Y entonces es cuando me pregunto: "¿Que C*#% pasa conmigo?".
Hoy me dijeron una frase que no logro sacármela de la cabeza, y la compartiré para que los haga reflexionar como a mí me hizo hacerlo: "Existe gente tóxica, pero cuando siempre te sucede lo mismo con personas diferente, el del problema no son los demás, eres TÚ..."
A ver, les pondré un ejemplo claro para explicar lo que a esa frase se refiere: imaginemos que te consigues una pareja, todo es bello y color de rosas hasta que un día te golpea, inmediatamente tú lo dejas (o eso es lo más lógico). Pero el problema no es ese, sino que te sucede lo mismo con las próximas parejas que tienes, con todas. He aquí cuando aplicamos la frase y debes preguntarte: ¿por qué con todos me sucede lo mismo? y la respuesta no es: "ellos son los culpables." NO, porque eres TÚ quien ha decidido estar con cada una de esas personas.
La vida a veces es más sencilla de lo que creemos, pero simplemente necesitamos un empujoncito (a veces una caída al precipicio) para darnos cuenta de las cosas. De acuerdo a lo que buscamos en nuestras vidas en cómo debemos actuar, "si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo". Por eso es que cuando te sucedan las mismas cosas todo el tiempo, cuando piensas que es el mundo quien conspira contra TI; piensa un poco más allá, abre los ojos y pregúntate: "¿Qué estoy haciendo mal?".
Me ha gustado mucho, la verdad que me identifico aunque también creo que puede que tengas muy mala suerte (al menos en parejas) ¿quien sabe?
ResponderEliminarUn saludo! Sigue escribiendo y si te apetece pásate por mi blog! Gracias:)
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